Vg entrevista a Luis Tosar
Luis Tosar, apunta al Goya
gracias a Celda 211
Celda 211 es la película española de la temporada, la crítica es unánime y estamos seguros de que el público apoyará esta afirmación. Luis Tosar uno de los mejores actores de nuestro país es Malamadre, un preso al que a pesar de su carácter y su “curriculum” se le coge cariño, aunque lía la de dios montando un motín en la cárcel. Hablamos con él y como siempre, fue encantador, humilde y sin pelos en la lengua. Un auténtico placer.
Vg: Mucho mejor de Luis Tosar que de “Malamadre”, que da mucho miedo…
Luis Tosar.: (Risas) Malamadre estaba ya escrito así, no nos escapamos mucho de lo que había ya. Todo lo malo y todo lo tierno, todo lo violento y lo frágil estaba desde el principio en el guión.
Vg: ¿Cómo llega hasta ti “Malamadre”?
L.T.: Primero por la novela, me la hicieron llegar los productores que también son gallegos, los conocía desde hacía mucho tiempo y me comentaron que querían llevarla al cine. Cuando la leí me encantó, aunque me parecía muy difícil llevarla a la pantalla porque tenía una narrativa muy complicada.
Al principio pensaba que la intención era la de que yo hiciera del personaje de “Calzones”, que Malamadre lo haría otro tipo de actor.
Cuando Daniel me dijo que mi papel sería el de Malamadre pasé de la sorpresa, al miedo, a la inquietud por ver desde que punto lo podría afrontar y poco a poco fueron surgiendo ideas.
Vg: Cambias incluso la voz, y eso que la tuya no destaca por ser suave y delicada…
L.T.: Ya… Esta voz es la de un amigo mío y siempre he pensado que alguna vez tendría que tener la oportunidad de ponérsela a algún personaje (lo imita), siempre me pareció digno de homenajear. La idea era meter la voz para ayudarme a trabajar el personaje, con el riesgo de que quedase algo marciano o ridículo. Así que decidimos tirarnos a la piscina, con un par de meses de trabajo para no jodértela el primer día y que lo que hubiese ya rodado no sirviera para nada…
Vg: La película es redonda, además de sorprender de principio a fin, el reparto es brutal. Todo el mundo piensa que huele a Goya, el tuyo incluido ¿Cómo lo ves?
L.T.: A ver… los elogios siempre están bien, especialmente cuando estás en pleno proceso de promoción de la peli, para nosotros es el alimento. Pero también es verdad que tenemos una sensación extraña, estamos hablando de una película que todavía no ha visto el público y a pesar de que a la prensa le ha gustado no sabemos si al público le va a interesar. El mercado es una incógnita.
“aquí todo el mundo critica sin tener ni puta idea, todo el mundo saca la lengua a pastar con una facilidad del copón”
Vg: Esta peli es de las que rompe…
L.T.: Toda la gente que la ha visto hasta el momento no nos ha dado ni una sola crítica negativa y eso siempre está muy bien. Bueno, mentira, mis amigos que me dan mucha cera y siempre me dicen: “si bueno… está bien”. Ya sabes cómo son estas cosas… Ten amigos para qué…
Vg: Si esta película estuviera dirigida por un director norteamericano y protagonizada por actores norteamericano, sería un auténtico taquillazo. Esperemos que se rompa la tradición pero… siempre funcionará menos siendo española que recién salida de Hollywood.
L.T.: Hay instalado un prejuicio con el cine español, lo peor es que mucha gente que lo tiene no se ha molestado en acercarse a una sala a verlo desde hace 20 años. No es justo opinar sobre algo que se desconoce. El otro día un energúmeno salió en la televisión hablando de que en el cine español solo salían tías meando, y lo primero que se me vino a la cabeza fue Victoria Abril en El Lute, pero de eso hace veintitantos años, así que será eso lo último que vio este tío.
Me resulta muy peligroso ver a gente en tertulias por las mañanas en la televisión, que ni tan siquiera tienen elementos de juicio para ponerse a hablar de algo así delante de un montón de gente, con argumentos tan peregrinos…
Si a esto le unimos lo del tema de las subvenciones, que parece que el cine es el único que las recibe… Señores, de las subvenciones vive la pesca, el aceite, prácticamente toda la industria de este país está subvencionada y sin embargo parece que aquí los únicos que viven del cuento son los del cine. No se habla de la Ópera, un espectáculo elitista que solo se ve en las provincias, yo soy de Lugo, nunca he visto una Ópera en mi tierra y sin embargo tengo que pagarla todos los años en los impuestos.
Vg: Lo de las subvenciones puede venir más por la tendencia de los actores a ladearse políticamente.
L.T.: Los actores pueden tener una tendencia política, pero el cine no. Eso es otra falacia de muchos tertulianos… Están politizados ciertos elementos del cine, como puedo ser yo, por ejemplo, pero el cine tiene diversas formas de extensión, más comercial, menos, con más presupuesto, con menos…
No puedes cargar con mis culpas a otros compañeros. Yo no voy criticando los artículos de la gente por ahí, aunque me parezcan una mierda, es su trabajo, aunque su facción política no esté de acuerdo con la mía. Pero es que aquí todo el mundo critica sin tener ni puta idea, todo el mundo saca la lengua a pastar con una facilidad del copón. A mi no me importa que opinen, pero con conocimiento de causa.
Vg: Estamos acostumbrados a verte como malo malísimo, pero cuando has hecho papeles de tipo tierno, has conmovido. Da la sensación de que a ti te gustan más los papeles de tío difícil…
L.T.: Los tíos difíciles tiene más enjundia de por si, los personajes, quiero decir. Los tíos difíciles son un coñazo en general, igual que las tías difíciles, me dan pereza, pero para el cine son más divertidos, tienen más aristas, más de donde sacar, más matices…
Los tipos normales son muy complejos de hacer, pero menos agradecidos, aunque como actor son más complicados porque hay que darles más vueltas.
El caso de Malamadre es relativamente sencillo, porque es muy divertido, tiene mucho donde agarrarte, es muy extremo también y todo lo extremo siempre es más asible.
“yo no voy criticando los artículos de la gente por ahí, aunque me parezcan una mierda, es su trabajo, aunque su facción política no esté de acuerdo con la mía”
Vg: Malamadre da miedo pero se le acaba cogiendo cariño.
L.T.: Sí, porque es un tío que tiene un código ético admirable, a pesar de su maldad. Es un tipo que no le da demasiado valor a una vida humana, pero sí al porqué quitársela a alguien. Es lo que le diferencia de la gente de arriba, que firman un papel para que maten otros. Eso Malamadre lo desprecia y le indigna, si lo tiene que matar lo mata él. Es lo más cercano a la vida de un espectador que se enfrenta al sistema en una sociedad como la nuestra. Es un tipo muy reconocible en esos instintos tan básicos que tienen. Todos hemos querido alguna vez en la vida hacer algo así, como cuando te pierden la maleta en el aeropuerto y nadie es responsable, en ese momento de lo que te dan ganas es de estrangular a alguien, Malamadre lo haría.
Vg: ¿Tu le has cogido cariño?
L.T.: Sí, a mi me parece entrañable dentro de lo que cabe. Es un tío frágil, que era también lo que me gustaba del personaje. Es astuto y ha sabido crearse un feudo dentro de la cárcel, pero cuando aparece Calzones lo admira, porque es un tipo listo, con formación, sabe que él jamás llegará a ser así y al mismo tiempo le jode que el otro vaya tomando las riendas de la situación porque siente que le quitan su lugar. Eso también genera ternura, aunque haya hecho las de dios…
Vg: Mientras preparabais la película estuvisteis en cárceles y hablando con presos ¿Cambio mucho eso la forma de enfrentarte a Malamadre?
L.T.: No es que cambiase radicalmente, pero sí encuentras matices. Un poco lo que decía antes, todo el mundo tiene una vuelta y la opción de tener una segunda oportunidad. Conocimos gente que se ha pasado más de 20 años en la cárcel, que había hecho auténticas felonías, pero tal vez estaba arrepentido y quería darle un giro a su vida. Por eso te planteas el hecho de, porqué no tener una segunda oportunidad, todos somos seres humanos.
Todos tenemos la esperanza de que si algo te sale mal, que se te cruce en la vida un error enorme, que haya alguien que te brinde una segunda opción e intentar arreglar lo malo que has hecho.
Te das cuenta de que las cárceles a lo mejor no están estructuradas para la reinserción. Es obvio que hay casos perdidos, pero también hay otra gente que están más por tontos que por delincuentes.
Gente que nosotros conocimos que había entrado por un robo y su vida se había convertido en un infierno dentro de la cárcel, metiéndose en historias de reyertas, agresiones, algo que probablemente no les hubiera ocurrido fuera, o tal vez sí, pero sin duda el lugar es el caldo de cultivo perfecto para que esta gente se volviera más mala que la quina.
Vg: En el plano musical… ¿Qué pasa con The Ellas?
L.T.: Ahí seguimos, grabando maquetas. El año pasado además de tocar en Galicia lo hicimos en la sala Sol, pero no le dimos demasiada publicidad. Ahora seguiremos un poco más. Hay idea de hacer disco, de ver qué es lo que nos mola, qué es lo que es una mierda para tirarlo a la basura… lo iremos viendo sobre la marcha.
Vg: ¿Versiones?
L.T.: No, composiciones propias. Por eso tendremos elementos suficientes para saber si es una porquería. Como es nuestro podremos tener la libertad de tirarlo o no…
Nos alegrará mucho ver al gallego subiendo a recoger el Goya por este personaje o si la cosa va bien en la música lo mismo le vemos recogiendo un Grammy. En cualquier caso esperamos que tengas mucha suerte Luis.
Por: Covadonga Carrasco para VanityGay.com
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