María Barranco y Miriam Díaz-Aroca son infieles
Adulterios, Woody Allen en estado puro
Adulterios es uno de los mejores montajes que vamos a tener la oportunidad de ver esta temporada de teatro. Sobre las tablas una inmejorable María Barranco que carga de fuerza y de orgullo a la vez que de sensibilidad a Phyllis un personaje que sufre una doble traición, la de su marido y la de su amiga. Por otra parte Miriam Díaz Aroca, sorprende en su simpática interpretación del papel de Carol, la amiga que traiciona pero a la que se le da la vuelta la tortilla. Un auténtico caos en el que el dolor, la sensibilidad y las miserias del ser humano se muestran cubiertas de un velo de ironía sangrante que desata las carcajadas del público. Todo ello dirigido magistralmente por Verónica Forqué.
VanityGay: Un montaje escrito por un hombre que conoce a la perfección a las mujeres, aunque en este caso, “Adulterios” ¿se ajusta a la realidad de forma total?
Miriam Díaz-Aroca: Lo que cuenta es tan básico… es una mera cuestión de cuernos y da igual como lo cuentes en inglés o en arameo que los cuernos son los cuernos… y la traición es la traición. Lo que pasa es que con un estilo tan irónico y tan genial como el de Woody Allen es maravilloso.
Desde el punto de vista del público es algo muy divertido, desde el de los protagonistas no tanto. Es una traición sobre traición, sobre traición…
Vg: Cuando os ofrecen este proyecto ¿ya sabíais que la encargada de dirigirlo iba a ser Verónica Forqué?
M.D.A.: Sí, yo fui la última en apuntarme, cuando entré yo ya estaba el reparto completo, algo que anima muchísimo más, no solo el texto, que te guste y que es fascinante sino el resto del reparto y la dirección que es una maravilla.
Vg: Todas tanto actrices como directora tenéis una extensa y exitosa carrera en cine y televisión, sin embargo siempre os acaba tirando el teatro ¿qué tiene?
M.D.A.: Los actores vamos y venimos, son etapas. Además el teatro te forma, te enriquece, te da muchísimas satisfacciones, es lo más gratificante para aprender y desarrollar un teatro. Es un vaivén depende de la época.
Vg: Cuéntanos un poco sobre Carol ¿cómo sufre ella el tema de los cuernos?
M.D.A.: Ella sufre mucho, primero porque traiciona a su amiga pero sobre todo porque por encima de todo están sus sueños, ella quiere ser feliz y alcanzar esa vida que no tiene y por eso comete también esa traición. A partir de ahí se desencadenan una serie de acontecimientos que ella ni imagina y pasa de ser la que traiciona a ser la traicionada. En realidad pasa por todos los estados y sufre mucho. En realidad sufren todos aunque no se vea de una manera muy clara porque está manejado con muchísima inteligencia por Woody Allen con un texto buenísimo.
Vg: Es en realidad ¿el adulterio algo tan terrible o sencillamente una forma de vivir el amor de manera incontrolable?
M.D.A.: El adulterio es algo que vive de manera diferente cada persona. Una persona tiene un compromiso con uno mismo que le dejará o no llevar adelante el tema del adulterio. Además luego confluyen un montón de causas externas. En el caso de mi personaje, el paso del tiempo, el miedo a envejecer, a la soledad, a la última oportunidad de brillar en la vida… Son muchas cosas. En la obra es el miedo a eso a la soledad y a buscar la plenitud.
“traiciona a su amiga pero sobre todo porque por encima de todo están sus sueños, ella quiere ser feliz y alcanzar esa vida que no tiene y por eso comete también esa traición”
Vg: A la hora de enfrentaros al público madrileño ¿lo hacéis de una forma distinta os ofrece más respeto?
M.D.A.: Nos ponemos a disposición del público, independientemente de donde te encuentres. Ese es el trabajo del actor. Está claro que determinadas plazas tienen una leyenda que imponen un poco más de respeto pero la calidad de la interpretación debe ser siempre la misma.
Vg: ¿Cómo animarías a la gente a que se acercara a ver “Adulterios”?
M.D.A.: Que no se queden solamente en el título que hay muchas cosas interesantes debajo del tema central de los cuernos. Que es una obra de hora y media que se pasa rapidísimo y que es la primera oportunidad de ver una obra escrita solamente para teatro de Woody Allen y que la dirección de Verónica Forqué es magistral y ha conseguido que los actores saquemos adelante un montaje muy bueno.
Vg: El tema del adulterio lo hemos sufrido de una forma o de otra ¿es uno de los temas más atractivos precisamente por este motivo?
María Barranco: Es algo universal ¿verdad? Sucede hasta en las mejores familias… Es algo muy cotidiano desgraciadamente, los cuernos de un lado o de otro los ha sufrido todo el mundo. Son duros de llevar pero en este caso Phyllis, mi personaje se ríe de su propia sombra, es casi una terapia, son muy dolorosos pero todos deberíamos aprender a llevarlos como ella.
Vg: Es un montaje escrito para el teatro…
M.B.: A mi me gusta mucho, porque cuando las películas son trasladadas al teatro les falta esa estructura, esa dramaturgia. Sin embargo, este es un texto escrito para la escena y se nota. Esto es un regalo que me han hecho, me divierto mucho con la función, me encanta el personaje y además me siento muy cómoda.
Vg: Woody Allen es un director que conoce a las mujeres…
M.B.: Si el sentimiento femenino desde luego lo borda. Pero en esta función los personajes son muy importantes: una psicoanalista, un bipolar… En realidad está rodeado de su fauna, de personajes muy al límite, y al mismo tiempo muy ácidos. Esta función es como la vida que cuando alguien se cae te ríes, luego le ayudas, pero primero te ríes… Pues en esta función pasa lo mismo…
Vg: Cuando te ofrecen el proyecto ¿ya sabías que la dirección iba a estar a cargo de Verónica Forqué?
M.B.: Sí, después entró Miriam. Yo lo acepté nada más leer el texto, porque venía de hacer otro muy denso, con un atentado de por medio y me apetecía hacer algo divertido. Este es muy irónico, muy inteligente… Todos tenemos miedos a las traiciones, a los miedos, a envejecer, y me sentí muy identificada con esta mujer.
Vg: Lo que os suele pasar al 90% de los actores que habéis tenido éxito en cine y en televisión es que siempre volvéis al teatro. Unos como terapia y otros porque lo consideráis la mejor forma de interpretar ¿En qué lado te sitúas?
M.B.: Creo que nuestro trabajo es interpretar, y lo difícil es hacerlo bien en todos los lados… donde te toque. Si es una gozada sentirte encima de las tablas y que la gente participa y se congratula con tu personaje, eso es algo fantástico, y solo lo da el teatro. A mi lo que me gusta es alternar. Acabo de terminar un rodaje y ahora estoy con el teatro. En realidad soy como las gallinas, lo que me encanta es picotear…
“el teatro, eso no se puede cambiar, el directo, que la gente se siente en su butaca que yo creo que es una forma de que la gente se sienta más acompañada dentro de esta soledad en la que nos encontramos”
Vg: Como se enfrenta uno al público madrileño…
M.B.: Bueno, a mi me encanta actuar en Madrid porque me encanta estar en mi casa, me puedo organizar mejor y eso de hacer tu trabajo y luego volverte a tu casa es una gozada. La verdad es que hay sitios en los que te diviertes mucho porque los compañeros son estupendos, pero comes muchísimo fuera de casa y a mi me gusta mucho eso de comer y tomarme unas cañas y cuando estoy en casa todo eso lo controlo más. Tengo mono de casa.
A mi el Teatro Maravillas me gusta, es muy acogedor, la gente está muy cerca de nosotros y eso es fantástico.
Vg: El teatro es de lo poco que no está en crisis ¿cuál crees que es el motivo?
M.B.: Estadísticamente está comprobado que en los momentos más difíciles, económicos o sociales la gente siente más necesidad de acudir al teatro. También hay que tener en cuenta que el cine ya lo podemos ver en casa, que quedará para películas muy especiales, las salas van desapareciendo, sin embargo el teatro, eso no se puede cambiar, el directo, que la gente se siente en su butaca que yo creo que es una forma de que la gente se sienta más acompañada dentro de esta soledad en la que nos encontramos, ayuda ver a un personaje dedicándote algo te hace sentir mucho menos solo.
Vg: Anima a la gente a que se acerquen por el Maravillas a ver “Adulterios”
M.B.: Es una hora y media donde se van a divertida y que en un lado o en otro se van a sentir muy identificados, porque quieras o no… los cuernos por un lado o por otro siempre han tocado. Mi personaje dice cosas que luego las mujeres que piden que les repita para decírselo exactamente igual a su marido… También vas viendo como muchos maridos según va hablando se van hundiendo cada vez más en la butaca… se van acojonando más digamos… Además tal y como están las cosas lo mejor es reírse y si además consigues hacerlo de ti mismo, pues mucho mejor…
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